lunes, octubre 02, 2006

Actitudes...


Día a día la vida nos va confrontando con distintas experiencias que a lo largo de los años van modelando nuestro carácter, ordenando nuestra escala de valores y forjando nuestros principios, siempre y cuando claro está, sepamos capitalizar dichas experiencias y no estemos siempre tropezando con la misma piedra, o por decirlo de otra manera padeciendo una y otra vez por repetir los mismos errores.
Cuando llegamos a una determinada edad, con un importante bagaje acumulado, con muchos golpes sufridos y muchas lágrimas vertidas, creemos haber adquirido al menos una pequeña idea de cómo deben ser las cosas, de que actitudes debemos tomar, o de que manera debemos actuar ante determinados hechos, pero, siempre existe un pero, de pronto nos damos cuenta que siempre hay alguien que tiene una escala de valores diametralmente opuesta a la nuestra, que lo que para nosotros es correcto para otros está mal.
Entonces, si somos medianamente inteligentes, nos preguntamos ¿quien tiene la razón?, ¿cual es la verdad?, claro, preguntas sumamente difíciles o casi imposibles de responder certeramente desde cualquiera de las dos partes.
Los de afuera son de palo, dice el conocido refrán, por lo que tampoco sirven opiniones de terceros.
Entonces no me queda otra opción que tratar de hacer un análisis lo más objetivo posible de mi misma, tratando de determinar mi responsabilidad en los hechos.
¿Cómo soy?, soy impulsiva, frontal, arrebatada, apasionada, no miento para cubrirme, si lo he hecho para cubrir a otros, gracias a que no miento no tengo nada que ocultar, nada que esconder, no necesito que nadie me cubra, no tengo que rendirle cuentas a nadie de mis actos, no soy rencorosa, ni vengativa, ni celosa, ni manipuladora (para serlo es imprescindible mentir).
Ahora bien, ¿Qué es bueno y que es malo de todo esto?. Ser impulsiva, frontal y arrebatada, puede llevar a que, sin intención, se pueda quizás dañar a otros, últimamente me estoy dando cuenta que no todo el mundo está preparado para aceptar a las personas frontales, desde mi punto de vista eso es terrible, pero es una realidad, mucha gente prefiere los subterfugios, las palabras bonitas, las mentiras, antes que tener que digerir la verdad "al pan pan y al vino vino", ¿yo puedo cambiar eso? Seguro que no, ¿eso debe cambiarme a mi, o a mi escala de valores? Definitivamente no!!, ¿me debo sentir culpable por ser franca y decir lo que pienso en tanto y en cuanto no me convierta en juez de los demás (cosa a la que no tengo derecho)?, considero que no.
Ser apasionada es una gran virtud, la vida sin pasión no es vida; no ser vengativa, ni rencorosa, también lo considero muy bueno y sobre todo muy sano, porque tanto con la venganza como con el rencor lo único que se logra es enfermarse uno mismo, no tener paz, vivir en una angustia permanente, así que no gracias, no es para mi, ¿y los celos? No son más que la manifestación de la inseguridad en nosotros mismos, una vez alguien me dijo que yo no amaba porque no sentía celos, pero esa misma persona nunca llegó a comprender mi concepto del amor, porque para mi, "amar" significa desear lo mejor, la mayor felicidad para el ser amado, aunque yo no esté incluida en esa felicidad, lo único que esta persona comprendía era "querer" que no pasa de ser sólo una posesión egoísta del otro.
Y en cuanto a no mentir, es verdad que no siempre es fácil, pero termina siéndolo cuando nos damos cuenta que es la mayor y más amplia de todas las libertades que pueda anhelar el ser humano, claro que esto se aplica a las buenas personas, un asesino no va a andar diciendo por ahí que mató a alguien, quien comete actos de los que se averguenza por lógica tratará de cubrirse y de que lo cubran, pero cuando se es buena gente y se es capaz de hacerse cargo de los errores o malas acciones realizadas, no hay derecho a reclamos, me equivoqué, lo admito, soy conciente de ello y no se volverá a repetir, el negarlo y ocultarlo no sirve de nada, más que para mantenernos por tiempo indeterminado con la angustia permanente de ser descubiertos, y como decía mi mamá muy sabiamente "el diablo siempre mete la cola" y a la corta o la larga todo se termina sabiendo, no existe el crimen perfecto.
Y definitivamente no soy manipuladora, como dije antes para serlo es imprescindible mentir. Por el contrario, creo que los que me definen como tal, es simplemente porque son ellos los que no tienen forma de manipularme, no pueden de ninguna manera extorsionarme y padecen el terrible temor de que me convierta en el "diablo que mete la cola" y sus cuitas queden al descubierto, como "el ladrón cree que todos son de su misma condición" (cuanta verdad encierran los viejos refranes), no alcanzan a comprender que afortunadamente hay gente que no se alimenta del rencor ni de la venganza, que intenta vivir en paz, que trata de ayudar en la medida que sea posible y que se lo permitan, que vive y deja vivir.
Conclusión, lamentablemente por más que seamos adultos e inteligentes no siempre es posible dejar a todos conformes (nosotros incluidos), muy lejos estoy de ser perfecta, pero tengo la conciencia tranquila en cuanto a no haberle hecho un daño intencional a nadie, y en los casos en que involuntariamente perjudiqué a alguien, supe reconocerlo, disculparme y tratar de remediarlo, aunque no siempre me lo permitieron.
Esto, no es más que una necesidad de clarificar en palabras mis sentimientos respecto a hechos recientes, no responde a otro objetivo más que terminar de sentirme en paz conmigo misma y de decirle a quien corresponda: definitivamente nunca volverás a estar en mi vida pero, en lo que a mi respecta, podes dormir tranquila porque no soy una mala persona.
Y también a quien corresponda, lamento que vos, siendo un señor sumamente inteligente y conociéndome como me conoces, te hayas dejado llevar por las circunstancias y hayas permitido que usen tu buen nombre tanto por escrito como en amenazas telefónicas, como si fueras un títere en manos de un habilidoso titiritero, pero a pesar de todo, sigo pensando y sintiendo como la última vez que hablamos, porque sé que más allá de todos tus arrebatos y cabronadas sos un buen tipo.