Vidas pasadas...
Esta actitud me llevó a darme cuenta que tengo una especial afición a todo aquello que tenga que ver con el mundo medieval. Lo primero que llamó mi atención fue la música, fue muy extraño y hasta quizás atemorizante, sentir de que forma tan curiosa y profunda vibraba algo en mi interior al escucharla, de ahí en más fui descubriendo esta inclinación tan peculiar que me llevaba a experimentar un raro sentido de pertenencia cuando veía castillos, estandartes, armaduras, largas mesas rústicas cubiertas con todo tipo de animales asados, las vestimentas, los escudos y blasones, la iluminación de las antorchas, en fin todo, todo lo que hace a un mundo que no vislumbré ni siquiera de niña a través de los cuentos y que ahora se descubre ante mi como parte de mi esencia, de lo que tal vez fui, de lo que alguna vez tal vez fue mi hogar.
A algunos esto les parecerá muy loco, pero ¿Por qué no?, si no podemos asegurar que sea posible, tampoco se puede asegurar lo contrario.
Pero más allá de posible o no, me gusta, me gusta pensar que soy un ser que a través de los siglos fui evolucionando, aprendiendo, creciendo, y que hoy estoy en un punto en el que ya puedo comenzar a vislumbrar, aunque sea corriendo apenas el velo, cual es la verdad, por qué estamos acá, nada concluye ni muere, todo evoluciona y se transforma.
Me da una sensación de paz muy agradable, y me hace sentir muy bien conmigo misma.
